El 16 de junio de 2026 Georgia cerró dos segundas vueltas republicanas. En una se decidía quién enfrentaría a Jon Ossoff por el Senado en noviembre. En la otra, quién buscaría suceder a Brian Kemp en la gubernatura. El gobernador tenía un candidato en cada una. Los dos perdieron esa noche.
Kemp no es un político cualquiera en Georgia. Es el hombre que ganó dos veces la gubernatura, que sobrevivió a la campaña más cara de la historia del estado y que en 2022 se convirtió en el republicano que le ganó a Donald Trump un pulso interno y salió ileso. Ocho años después, su firma al pie de una candidatura resultó valer bastante menos de lo que parecía.
Un estacionamiento junto al estadio
El 30 de agosto de 2025 Georgia iba a jugar contra Marshall en Sanford Stadium. Unas horas antes, en el estacionamiento de Dawson Hall, en pleno campus de la Universidad de Georgia, Kemp se paró junto a Derek Dooley y dijo que Dooley tenía todo su apoyo.

El escenario no era casual. Dooley fue entrenador en jefe de Tennessee entre 2010 y 2012, pero antes de eso y sobre todo en Athens era el hijo de Vince Dooley, el hombre que le dio a Georgia el campeonato nacional de 1980 y cuyo nombre está grabado en el campo donde se iba a jugar esa tarde. Dooley había anunciado su candidatura apenas cuatro semanas antes y nunca había ocupado un cargo público.
Lo que vino después fueron nueve meses y más de noventa apariciones conjuntas. Kemp no prestó su nombre y ya. Prestó su calendario.
Domingo, cinco y veintitrés de la tarde
En la carrera por la gubernatura Kemp se mantuvo callado mucho más tiempo. Dejó pasar la primaria del 19 de mayo sin decir a quién prefería, con su propio fiscal general en la boleta. Fue hasta el domingo 14 de junio, a las 5:23 de la tarde y con menos de 48 horas para la segunda vuelta, cuando respaldó al vicegobernador Burt Jones.
Esa misma madrugada, poco antes de la una de la mañana, Trump había publicado su respaldo a Mike Collins para el Senado. Collins es congresista por el décimo distrito y dueño de una empresa de transporte de carga, hijo de un excongresista. El texto de Trump lo llamaba guerrero y ganador. Fue el mismo domingo, con quince horas de diferencia.

El duelo que nunca fue
La lectura fácil de esa noche es Kemp contra Trump, y ganó Trump. No es lo que pasó.
Trump llevaba respaldando a Burt Jones para la gubernatura desde agosto de 2025, lo reafirmó varias veces y le organizó un mitin telefónico en los días previos a la segunda vuelta. Es decir, en la gubernatura Kemp y Trump apoyaban al mismo hombre. Y ese hombre perdió contra el empresario Rick Jackson por 52.64 a 47.36.

En el Senado sí hubo diferencia, y ahí Trump se impuso. Collins derrotó a Dooley por 55.54 a 44.46, casi once puntos.
El marcador de la noche, entonces, es este. Kemp cero de dos. Trump uno de dos. El electorado de la primaria republicana de Georgia no estaba obedeciendo a nadie en particular.
Treinta y uno de cada cien
Lo curioso es que había un aviso ocho meses antes. Una encuesta de The Atlanta Journal Constitution con la Universidad de Georgia, levantada del 13 al 23 de octubre de 2025 con mil entrevistas y un margen de error de 3.1 puntos, le preguntó a los votantes probables de la primaria republicana si un respaldo de Kemp los haría más propensos a apoyar a un candidato.
Dijo que sí el 31 por ciento.
En la misma muestra, la aprobación de Trump entre esos mismos votantes era de 84 por ciento. La distancia entre esos dos números es toda la historia del 16 de junio, publicada con ocho meses de anticipación por si alguien quería leerla.
Dos días de silencio
Kemp no dijo nada el 16 ni el 17 de junio. El 18 apareció respaldando a Rick Jackson, acompañado de Nathan Deal y Sonny Perdue, los dos gobernadores republicanos que lo antecedieron. Un cierre de filas en toda regla, con la generación completa del partido detrás del nominado que había derrotado a su candidato.
Con Collins la cosa quedó distinta. No hay registro público de un respaldo formal de Kemp al nominado republicano al Senado. La primera aparición conjunta del gobernador con Jackson ocurrió hasta el 6 de agosto, en la comida de la Cámara de Comercio de Georgia en Athens. Para el Senado no hubo equivalente.
Doscientas tres mil boletas
Hay un número de 2022 que conviene tener en la cabeza. Ese año Kemp y Herschel Walker aparecieron en la misma boleta, el mismo día, ante el mismo electorado. Kemp ganó la gubernatura por 7.54 puntos. Walker perdió la elección de noviembre por 0.96 puntos frente a Raphael Warnock y luego cayó en la segunda vuelta.
La diferencia entre ambos resultados es de más de ocho puntos y medio. En votos, Kemp corrió 203,130 boletas por delante de Walker.
Lo interesante es dónde ocurrió esa fuga. En ningún lado y en todos. De los 159 condados de Georgia, apenas 3 se partieron, es decir, apenas 3 le dieron la mayoría a un partido para gobernador y al otro para senador. La boleta partida no fue un fenómeno geográfico ni de una región descontenta. Fueron los mismos votantes, en el mismo condado, marcando distinto en dos renglones consecutivos del mismo papel.
Lo que queda por delante
Kemp deja el cargo en enero y su nombre no va a estar en ninguna boleta de noviembre. Los nombres que sí van a estar son los de Ossoff y Collins, y el resultado de junio ya contestó una pregunta y dejó otra abierta.
La contestada es cuánto pesa el respaldo de Kemp dentro de una primaria republicana. La respuesta, medida en las únicas dos oportunidades en que se puso a prueba el mismo día, es poco.
La que sigue abierta es más interesante. Aquellos 203,130 votantes que en 2022 marcaron Kemp para gobernador y no marcaron al republicano para el Senado, ¿existían por Kemp o existían por Walker? Si eran de Kemp, en noviembre no van a estar. Si eran contra Walker, hay que ver qué opinan de Collins. Georgia lleva media década contestando esa pregunta de manera distinta cada dos años, y hasta ahora nunca ha dado la misma respuesta dos veces seguidas.
En Carolina del Norte tenemos una carrera con una tensión parecida entre lo que dice el historial y lo que dice la boleta. Los resultados oficiales de Georgia que se citan aquí están en el portal de la Secretaría de Estado.


Deja un comentario