Hasta la tarde del miércoles 29 de julio de 2026 nadie sabe todavía, ni siquiera la UNAM, qué van a hacer. La universidad suspendió las inscripciones de nuevo ingreso, instaló una comisión técnica de 16 académicos y su rector dijo que todas las opciones están sobre la mesa. La recomendación se espera esta misma semana.
En ese vacío apareció algo revelador. Una fotografía de un mercado de Polymarket que preguntaba exactamente eso, «¿Se repetirá el examen de admisión UNAM nivel licenciatura 2026?», cotizando en 38% de probabilidad. Casi 15 mil personas la vieron en unas horas. El mercado no existe. Pero que miles quisieran creer que sí dice bastante sobre lo que hace falta.

Ciento cincuenta y ocho mil suspirantes
El examen de admisión a licenciatura 2026 se aplicó del 23 de mayo al 10 de junio, y fue el primero completamente en línea en la historia de la universidad. Más de 158 mil sustentantes lo resolvieron desde su casa, con cámara y micrófono encendidos y un navegador bloqueado. La plataforma y el sistema de monitoreo los operó Territorium Life, empresa regiomontana cuyo contrato con la UNAM va de los 40 a los 101.7 millones de pesos.
Los resultados se publicaron el viernes 17 de julio. La distribución de aciertos no se parecía a nada de los cinco años anteriores.
Raúl Rojas, matemático de la Universidad Libre de Berlín, ajustó la curva por mínimos cuadrados y encontró dos poblaciones conviviendo en la misma prueba. Un 51% de los sustentantes reproduce el comportamiento histórico de 2021 a 2025. El 49% restante se concentra de forma inusual en la parte alta de la escala. La conclusión incómoda de su ejercicio es que alrededor de 91% de los seleccionados pertenece al grupo atípico.
El matemático y actuario Arturo Erdély hizo lo propio con datos de la DGAE para Medicina en Ciudad Universitaria, donde el corte quedó en 117 aciertos. Su modelo probabilístico separa un componente usual, 57.5% de los sustentantes, de otro atípico, 42.5%, con una segunda concentración cerca de los 111 aciertos. Entre los aceptados a Medicina, 98.2% cae en ese rango atípico.
Los dos autores aclaran exactamente lo mismo, y conviene repetirlo. El modelo no demuestra fraude, no identifica a ningún aspirante y no establece la causa del cambio. Solo describe una distribución que la estadística de los años previos no explica.
Lo que sí hay son reportes de método. Cámaras de 360 grados para burlar la vigilancia, audífonos ocultos para recibir respuestas, herramientas de inteligencia artificial resolviendo reactivos y venta de preguntas por aplicaciones de mensajería. La propia universidad reveló además una falla de origen. La empresa asignó un supervisor por cada 150 aspirantes, muy por debajo de lo que el contrato exigía para vigilar en tiempo real.

Todas las opciones sobre la mesa
El 24 de julio la UNAM suspendió la entrega de documentos y la inscripción de todos los seleccionados a licenciatura para el ciclo que arranca en agosto. El 27 instaló la Comisión Técnica para la Revisión del Proceso de Ingreso a Licenciatura 2026, integrada por 16 académicos de biología, derecho, matemáticas, psicología y biotecnología, presidida por Eduardo Bárzana García, con Joaquín Narro como secretario técnico y Carlos Arámburo de la Hoz entre sus integrantes.
El rector Leonardo Lomelí marcó el tono. La universidad tiene que estar del lado de quienes estudiaron y se prepararon, esto no se puede normalizar y todas las opciones están sobre la mesa.
Las opciones que la comisión analiza son tres, de menor a mayor costo institucional.
- Sostener los resultados publicados y reanudar las inscripciones.
- Revisar solo los casos con alertas del sistema de monitoreo y anular exámenes individuales.
- Reponer el examen, ya sea en su totalidad o para un subconjunto de aspirantes.
Aquí aparece el detalle que casi nadie menciona. Ni el Reglamento General de Inscripciones ni el instructivo del examen contemplan una reposición general. El instructivo regula la cancelación caso por caso, por suplantación de identidad, uso de dispositivos no autorizados, grabación de contenidos u obstrucción de la cámara, y permite anular incluso después de publicados los resultados cuando la evidencia grabada lo revela. Un puntaje alto, por sí solo, no es causa de nada. Reponer el examen para todos sería una decisión administrativa extraordinaria, sin precedente en más de cuatro décadas.
Sobre el rumor, la universidad ya se pronunció. El 28 de julio desmintió un comunicado falso que circulaba en redes anunciando la repetición del examen, con un mensaje de una sola línea: «Evita la desinformación. Toda la información sobre el proceso de selección 2026 de la UNAM se publicará exclusivamente en los canales oficiales de la Universidad».
El mercado que solo existió en una fotografía
Menos de veinticuatro horas después de ese desmentido apareció la imagen. Un mercado de Polymarket con el título exacto de la pregunta que se hacía medio país, 38% de probabilidad, Sí a 38¢ y No a 63¢, una gráfica con meses de historial y una caída de 27 puntos. El texto que la acompañaba resumía el ánimo, «alv que la apuesta es real jajajaja».
No es real. Lo verificamos de dos maneras.
La primera es el catálogo. La interfaz pública de búsqueda de Polymarket devuelve mercados abiertos, cerrados y resueltos. Al consultar UNAM, lo único que aparece son partidos de Pumas. Al consultar examen o admisión, nada. Si el mercado hubiera existido y lo hubieran retirado, quedaría rastro, porque los mercados resueltos permanecen en el catálogo. No queda ninguno. En Kalshi, la otra plataforma relevante, la única coincidencia con UNAM también son los partidos de Pumas en la Liga MX.
La segunda son las señales internas de la imagen, que cualquiera puede revisar sin herramientas.
- Es una fotografía de una pantalla, no una captura. Ese detalle elimina la barra de direcciones, que es justo lo que permitiría comprobar la URL.
- El post no enlaza al mercado. Un mercado real se comparte con liga, porque la liga es la prueba.
- Sí a 38¢ más No a 63¢ suman 101¢. En un mercado binario de Polymarket el par cotiza cerca de 100¢, y el arbitraje cierra la diferencia en minutos.
- La gráfica muestra un historial largo, con cientos de oscilaciones entre 45% y 80%. Un mercado nacido el 27 o el 28 de julio no puede tener esa curva. Parece reciclada de otro mercado.
- La caída de 27 puntos que aparece junto al 38% implica un movimiento previo que ninguna noticia de esos días respalda.
Conviene ser preciso con lo que se afirma. Lo que la evidencia sostiene es que el mercado no existe y que la imagen no corresponde a ningún mercado listado en Polymarket, ni ahora ni antes. Quién la fabricó, y con qué intención, es otra investigación.

El precio que nadie pudo consultar
Ahí está lo interesante del episodio. Quince mil personas vieron esa imagen en unas horas y muchas la creyeron sin dudar. Eso no es un accidente, es demanda de información que no existía.
Un mercado de predicción es un mecanismo simple con un incentivo poco común. Para ganar dinero hay que tener razón. No basta con sonar convincente, tener seguidores o gritar más fuerte. Quien cree que la UNAM va a reponer el examen compra Sí y arriesga capital propio. Quien cree que no, compra NO. El precio que resulta agrega información dispersa que ninguna encuesta captura, la del aspirante que vio cómo se ofrecían los reactivos, la del profesor que conoce el ánimo dentro de la comisión, la del actuario que ya corrió el modelo.
La evidencia a favor de ese mecanismo es sólida. Berg, Nelson y Rietz compararon el Iowa Electronic Markets contra 964 encuestas nacionales en cinco elecciones presidenciales de Estados Unidos. El mercado fue más preciso en 74% de las comparaciones, y su ventaja crecía conforme se alejaba la fecha de la elección, justo cuando las encuestas son más frágiles. Con datos de 2024, un estudio de Cutting y coautores encontró que Polymarket superó a las encuestas al anticipar el resultado presidencial, en particular en los estados bisagra. En Market Society hemos documentado casos parecidos, como el American Power Index de Kalshi, que mide el reparto de poder político estadounidense en tiempo real.
Cómo se escribiría el mercado
Así lo redactaríamos nosotros.
- Pregunta. ¿La UNAM aplicará una nueva evaluación de ingreso a licenciatura para el ciclo escolar 2026 a 2027?
- Resolución en Sí. Si la UNAM publica en sus canales oficiales, ya sea Gaceta UNAM, la DGAE o un comunicado institucional, la convocatoria o el acuerdo que ordene una nueva aplicación del examen a aspirantes ya evaluados en el proceso 2026, sea para todos o para un subconjunto.
- No cuenta como Sí. La anulación de exámenes individuales por conductas irregulares, la ampliación de lugares disponibles y la revisión de resultados sin nueva aplicación.
- Fecha límite. 30 de septiembre de 2026, con cierre anticipado en cuanto la UNAM publique su decisión.
Con esas cuatro líneas la pregunta deja de ser una opinión y se convierte en un precio. Es la diferencia entre un rumor con quince mil vistas y una probabilidad que se puede consultar, discutir y, si alguien cree que está mal, corregir poniendo capital.
La comisión debe entregar su recomendación esta semana. Mientras eso ocurre, el número más buscado de la conversación educativa en México sigue siendo el único que nadie puede consultar.
Fuentes
- La Jornada, instalación de la Comisión Técnica y declaraciones del rector Leonardo Lomelí.
- Expansión Política, qué dicen el Reglamento General de Inscripciones y el instructivo del examen.
- El Financiero, desmentido de la UNAM al comunicado falso.
- Infobae, métodos detectados y calendario de la recomendación.
- Eje Central, un supervisor por cada 150 aspirantes y el contrato con Territorium Life.
- Excélsior, análisis de Raúl Rojas y de Arturo Erdély sobre la distribución de aciertos.


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